25 de noviembre: salud mental de las mujeres y el acompañamiento psiquiátrico como acto de cuidado frente a la violencia

Cada 25 de noviembre, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la sociedad se detiene para mirar una realidad dolorosa y persistente que afecta profundamente la salud mental y el bienestar de millones de mujeres y niñas en todo el mundo. La violencia de género no es solo un acto físico o sexual: abarca también el maltrato emocional y psicológico, una forma de control y coerción que socava la percepción de la realidad y la autonomía de la persona.
En Clínica psiquiátrica Santa Cecilia, con más de 75 años de trayectoria al servicio de la salud mental de las mujeres, entendemos que la violencia es una grave violación de los derechos humanos y un problema de salud pública que deja secuelas profundas en el equilibrio psicológico, emocional y social.
El vínculo entre violencia y salud mental
La experiencia de violencia, en cualquiera de sus formas (psicológica, física, sexual o económica), tiene un impacto directo y negativo en la salud mental, pudiendo manifestarse en trastornos como depresión, ansiedad e incluso un mayor riesgo de ideas e intentos de suicidio.
En Chile, las estadísticas nos recuerdan la urgencia de este problema:
- El 31,4% de las mujeres en algún momento de su vida ha reconocido haber sufrido violencia psicológica (SERNAMEG, 4ª Encuesta Nacional de Violencia contra la Mujer, ENVIF 2020).
- Casi una de cada tres mujeres en el mundo ha experimentado violencia física y/o sexual, principalmente por parte de una pareja íntima (Fuente: Organización Mundial de la Salud, 2021).
Este panorama subraya la necesidad de un cuidado integral, reconociendo que la salud mental se cultiva en un entorno de seguridad y respeto.
Acompañar con enfoque humano y empático
Si conoces o acompañas a una mujer que ha sido víctima de violencia, tu presencia y cuidado pueden ser fundamentales. El acompañamiento se construye día a día, con gestos de respeto y empatía, sin intentar corregir ni apresurar soluciones.
Escuchar sin juzgar y validar su dolor
Atender no significa intervenir. A veces, la persona solo necesita un espacio seguro donde su experiencia sea reconocida sin ser minimizada con frases como “esto pasará”. Decir “entiendo que debe ser muy difícil” o “aquí estoy contigo” puede sostener y aliviar desde la dignidad.
Respetar su ritmo
Acompañarla en sus tiempos, sin forzarla a participar en actividades sociales o a “animarse”. Respetar no es aislar: es estar presente de manera discreta y constante.
Ofrecer gestos de cuidado práctico
Pequeños actos como hacer una comida o ayudar a ordenar un espacio —sin enfatizar la “ayuda”— pueden decir “me importas” sin necesidad de grandes discursos.
Cuidar de ti para poder acompañar
La experiencia cercana de la violencia y el dolor puede ser emocionalmente desgastante. Buscar tus propios espacios de descanso, reflexión y apoyo también es parte del autocuidado y permite sostener a otras personas con presencia auténtica.
La importancia de la ayuda profesional
Si el malestar emocional es persistente o intenso —por ejemplo, tristeza prolongada, falta de motivación o alteraciones graves del sueño— es crucial buscar ayuda profesional.
Pedir apoyo es una muestra de autocuidado y valentía. Si crees que alguien cercano lo necesita, puedes sugerirlo con ternura: “¿Te gustaría que busquemos juntas un profesional que te acompañe?”, dejando la puerta abierta y respetando su disposición.
En Clínica Santa Cecilia tenemos un compromiso con el cuidado integral, que abarca los aspectos biopsicosociales y espirituales de cada mujer. Brindamos tratamientos psiquiátricos de calidad para la depresión y otros trastornos, con un enfoque humano y empático, desde la psiquiatría clínica en un centro exclusivo para mujeres.
Un llamado para este 25 de noviembre y todos los días
En este 25 de noviembre y todos los días, te invitamos a ser parte de la solución, promoviendo el respeto, la empatía y el acompañamiento consciente.
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la requiera, no dudes en acercarte a conversar con nosotras. Estamos aquí para escucharte y ayudarte.
Agenda tu hora de atención llamando a alguno de los siguientes números:
+56 2 2699 6838
+56 2 2699 0643
+56 9 6844 2299
Su labor diaria es un verdadero acto de valentía y vocación. Atender a más de veinte residentes, cada una con sus propias luchas y desafíos en salud mental, requiere una fortaleza inmensa, una paciencia profunda y, sobre todo, un amor genuino por el prójimo. Ustedes trabajan a la par con ellas, no solo como enfermeras, sino como mujeres de fe, entrega y esperanza.
Para nosotras, que estamos formándonos en el camino de la enfermería, ustedes representan un ejemplo vivo de lo que significa cuidar sin perder la humanidad, acompañar sin olvidar la ternura y servir sin dejar de lado el cariño por cada persona. Verlas trabajar nos inspira y nos recuerda por qué elegimos esta profesión: para ser luz en los momentos difíciles, tal como ustedes lo son cada día en esta clínica.
Agradecemos profundamente su tiempo, su dedicación y la oportunidad de aprender de su experiencia y de su corazón. Que Dios las bendiga siempre y les dé la fuerza para continuar con esta hermosa misión.
"Encontré en Clínica Santa Cecilia el espacio que necesitaba para sanarme, con profesionales que realmente entienden lo que significa ser mujer y cuidar la propia salud mental."
"Encontré en Clínica Santa Cecilia el espacio que necesitaba para sanarme, con profesionales que realmente entienden lo que significa ser mujer y cuidar la propia salud mental."
Solicita información hoy
Completa el formulario y nos comunicaremos contigo para resolver tus dudas.

La Clínica Santa Cecilia ¡también en tu correo!
Recibe artículos sobre salud mental y actualizaciones de la clínica directamente en tu bandeja.
Recibe artículos sobre salud mental y actualizaciones de la clínica directamente en tu bandeja


