¿Qué dicen nuestras pacientes acerca de su tratamiento en la Clínica Santa Cecilia?

Conoce los testimonios de mujeres que se han tratado en nuestra clínica, así como los testimonios de sus familiares y apoderados

De antemano quisiera agradecer a todo el personal de la clínica, esta fue mi primera hospitalización y sin duda a pesar del miedo con el que venía, mi instancia aquí fue demasiado excelente. Todos fueron muy amables y cariñosos, aparte de ser la regalona de acá. Así que muchas gracias por todo. Me voy con el corazón lleno de amor y muy agradecida. Gracias por todo, siempre las llevaré en un lugar en mi corazón.

Paciente de corta estadía

Quiero agradecer a la Clínica Santa Cecilia y al personal por la compañía y el amor entregado, me voy con el corazón lleno de amor y agradecimiento por haberme ayudado.

Paciente de corta estadía

Quisiera agradecer al personal de la Clínica Santa Cecilia, incluyendo a las madres, TENS, personal de cocina y aseo por atender tan bien a mi abuelita. Se sintió muy apoyada, respetada y bien atendida. Se agradece a cada una de ellas y dice “que las aprendió a querer mucho” y que se va muy agradecida. 

Nosotros como familiares igualmente nos sentimos muy agradecidos, muy buena atención, de calidad y personalizada. Igualmente al doctor que la atendió súper bien y logró comprender su duelo y dolor. Muchas gracias.

Familiar de paciente

En nombre de la familia de una paciente, queremos agradecer a cada una de las personas que brindaron todo su apoyo desde el día 1 que llegamos con nuestra madre a la clínica. 

En todas las oportunidades que le preguntamos cómo se sentía, siempre mencionó que se sentía bien, muy atendida y respetada tanto por sus pares como del personal. 

Gracias también por ser flexibles en los horarios de visitas, ya que todos trabajamos y se nos dificultaba asistir en los horarios establecidos.

Agradecemos por cuidar de nuestra madre y regular su estado emocional. Infinitas gracias.

Familiar de paciente

Queridas madres María Inés y Fabiola, 

Quiero agradecerles por toda la comprensión y el cariño que me entregaron en el tiempo que estuve aquí, si bien, llegué en un estado de agresividad y mucho bajo ánimo, con el paso de los días, los medicamentos y su cariño pude mejorar, pude sentirme acogida y cada día mejor. Ahora tengo más autoestima que antes. Al llegar acá no quería ni mirarme en el espejo. Si bien estuve 1 semana y 3 días, fue lo suficiente para darme cuenta que con la ayuda de Dios todo se puede, y estoy contenta que pude mejorar con el cariño y los medicamentos dados. Nunca olvidaré la clínica Santa Cecilia, las madres y las funcionarias, que hacen que todos los días uno se sienta contenta y querida. Sin duda, a comparación de otras clínicas esta es mil veces mejor, ya que da la comodidad, el cariño y el respeto que uno debe recibir. Gracias por esas comidas tan ricas que me llegaba a chupar los dedos.

Sin nada más que decir me despido agradecida por todo y desearles unas felices fiestas, que el señor las bendiga y las guarde por el resto de sus días. Un besito, ¡las quiero y gracias!

Paciente de corta estadía

Creo que no tengo palabras para describir el sentimiento de gratitud que siento hacia la madre María Inés y la hermana Fabiola, las cuales desde el momento cero siempre mostraron cariño y apoyo hacia mí. Pero no solo me di cuenta de eso, aquí conocí personas increíbles que siempre tendrán un gran espacio en mi corazón, las tías de la cocina las cuales prepararon platos de comida tan exquisitos que me hicieron sentir en casas, desde mi leche con mucho chocolate y mi postre favorito, manzana rallada con kiwi. 

La tía Inés siempre tan preocupada por mí, siempre con sus palabras alentadoras y ese aura tan maternal que me hizo tenerle un aprecio en tan poco tiempo. Le agradezco todo lo que hizo por mí, no sabe el gran significado que tiene para mí. Las recepcionistas, que soportaban cada que yo y mi amiga íbamos a buscar un “puchito”, gracias por su paciencia y por lo lindas y amables que siempre fueron conmigo, algo que me llevo muy presente.

Para ya no alargarme mucho y no sonar tan latero, en términos pequeños, quiero que todos sepan que estoy muy pero muy agradecida con todo lo que hicieron por mí, me voy con el corazoncito lleno de alegría a mi casa, lista para comenzar una nueva vida, vida que comenzaré gracias a su ayuda. Espero de corazón que todas sean inmensamente felices y que vivan una vida llena de tranquilidad y paz. Las quiero muchísimo y nuevamente gracias. Las llevo siempre en el corazón.

Paciente de corta estadía (parte 2)

El día en que venía para acá en la ambulancia venía con mucho temor, al llegar mis piernas temblaban y sentía un nudo en el estómago, me afirmaba de mi mama para poder caminar. Tenía muchas cosas en la cabeza, tan solo el día anterior había tomado más de una caja de pastillas, decidida a dejar este mundo y en ese preciso instante estaba por ser hospitalizada por primera vez en una clínica psiquiátrica para poder dar un vuelco en mi vida y por fin dirigirme al camino que siempre estuve buscando, la tranquilidad y la alegría, la cual en mi vida no era una emoción muy habitual, tan solo era momentánea. 

Me recibieron de una forma tan cálida, que aunque por mis mejillas rodaron lágrimas, la calma y la decisión ya tomada de estar aquí eran cada vez más seguras. Por fin estaba dando pasos, lentos y con temor, pero pasos los cuales cambiaron mi vida.

Ese es el sentimiento que hoy, luego de dos semanas siento. Me cambiaron la vida, comprendí muchas cosas que en mis momentos de incertidumbre ni yo misma comprendía. Por fin comprendí, gracias a su guía y palabras tan sabias, que debo pensar más en mi y en mi vida, mi propia felicidad y el gran camino que me queda por recorrer.

Paciente de corta estadía (parte 1)

Queridas madres María Inés y Fabiola. Quiero felicitarlas con mucho cariño y darles las gracias por todo lo que han hecho por mí. En mi peor momento, quiero que sepan que me arreglaron mi vida ya que estaba destruida, pensé que nunca me recuperaría. Pero me encontré con personas tan lindas de corazón, que me dieron las mejores atenciones, tanto ustedes como todo su personal amable, cariñoso y atento. Son increíbles, amables, me llevo lo mejor de ustedes, todas sus atenciones y los más lindos recuerdos, las atesoraré en mi corazón y cuando me sienta triste, de seguro que pensaré en ustedes y me volverá la alegría. Lo que ustedes me enseñaron, les transmito todo mi amor hacia ustedes y admiración por todo su tan abnegado trabajo, aprendí a quererlas mucho. Siempre las recordaré y les deseo lo mejor de esta vida. Y feliz navidad les deseo a mis queridas madres María Inés y Fabiola.

Paciente de corta estadía

En Clínica Santa Cecilia, tenemos 75 años de experiencia brindando tratamientos psiquiátricos con un enfoque humano y empático. Si crees que necesitas o conoces a alguien que necesite nuestra ayuda, acércate a conversar con nosotras.